Desilusion



Ver morir los sueños
Sin motivo ni  razón
Debilita el alma y el cuerpo 

Escapan las  lagrimas
Delatando la pena
Por impotencia y cobardía
Entre  mentiras e ingratitud

´Parece lo que no es
 La letra de una triste canción
  El argumento de una novela
Es la historia de la traición

Promesas olvidadas en aquella playa
El poema  desdibujado

Buscando el adiós 

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Tormenta


Observo el clamor de la tormenta
Hipnotizada por luces
Estremecida en los  sonidos
Cae una descomunal   lluvia
Interrumpiendo el descanso nocturno
Azotadas caen las hojas del ciruelo
Del otro lado están tus palabras 
Que el viento no se lleve  las promesas

Sola sin estarlo…..  espero el amanecer

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CHAU GUSTAVO!!!

GUSTAVO CERATTI (11 de agosto de 1959 - 4 de septiembre de 2014 )

El Carpo y El Flaco te reciben.....una nueva banda nace  entre nubes y estrella



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Pueden......




Pueden apoyarse en el  otro
Con cicatrices de vida
Una que otra herida sangrando

Pueden escucharse  todavía
Compartir un mate,  un te
Con manos temblorosas

Pueden alegrarse recordando
Anécdotas de los que partieron
Caricias de los que llegaron

Pueden recorrer en  los ojos
La pasión de la juventud
El  amor de la adultez

Pueden seguir juntos
En  cuerpos cansados
Con la ternura de la vejez

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Strapless



Corte el teléfono y las lágrimas se deslizaban en mis mejillas. Cuando mojaron mis labios, reaccioné, me necesita fuerte como un roble, aunque quisiera solo abrazarla.
Antes de apretar el timbre del  7°C respire profundamente, recordando los consejos de esa clase inicial del curso de yoga, que nunca seguí.
Lentamente me acerque el ascensor y otra pausa  para la respiración.
Me abrio con una sonrisa. El jean y la camisa no disimulaban  su  extrema delgadez
-Antes, tomamos algo. Café, mate o algo fresco?
-Agua- le conteste
-No seas aburrida. Siempre te gusto el mate!!!
-Entonces, mate
Nos sentamos frente a frente, desde el termo transfería el agua, me extendía el mate y luego lo apoyaba en la bandeja. Fueron momentos eternos, sabía porque me había llamado
Concluida la mateada.  Apoyo todo en  la mesa ratona. Se levanto del sillón y con un solo movimiento se saco el pañuelo de la cabeza
-Quiero disculparme por hacerte pasar por esto. Años fui a tu salón, elegíamos el color, el corte, rulos o planchita. Intente gorros, mi madre me compro un peluca, pero con estos días calurosos no soporto nada, ni siquiera un pañuelo
Abrí mi bolso, saque todo lo necesario, fui pasando la maquina desde la frente hacia la nuca, hasta completar la tarea. Fuimos al baño y con la ayuda del duchador,  le lave la cabeza.
-Tengo que pedirte dos favores más.  Uno,  que aceptes este vestido, tiene un solo uso, el día del casamiento de mi hermano menor, ya no volveré a usarlo. El otro, te prometo el último, que me acompañes a dar mi primer paseo, con  esta nueva imagen, por la Plaza Moreno.
A su pedido, acepte el  bello strapless negro, de diseño.
Tomo su cartera y  un chal. Salimos del edificio sin cruzar a nadie, al llegar a la plaza, me tomo del brazo, elevo su cabeza completamente rapada. Primero el circuito exterior y luego los diagonales que la dibujan.
-Ya podemos volver, no es necesario que me acompañes
-Es lo que quiero- respondí
En la puerta del departamento nos dimos con  un abrazo. Quedamos que me avisaría cuando debíamos repetir

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En el restaurante

El había  pedido el café, al  concluir la  cena,   cuando vio al hombre de la mesa  de la esquina del salón, despedirse de su acompañante con un beso.  En ese momento fijo los ojos en ella, realmente era una mujer hermosa, su largo cabello  se extendía sobre el top color coral, donde resaltaba más el color negro del mismo
Entre dudas, resolvió acercarse  y hablarle. Con  sorpresa lo acepto. Hablaron de la belleza del lugar, la excelente comida y bebidas que brindaban.
Salieron juntos, caminaron de la mano en la playa, cuando amanecía,  fueron a la habitación de ella. Apenas pasada la puerta se abrazaron y fundieron en un beso. Colgada de sus hombros la llevo a la cama y tuvieron el más ardiente  de los sexos.
Entre charla y caricias se durmieron abrazados.  Disfrutaron juntos el desayuno. Debía irse  a su propio cuarto, cambiarse,  el plan era  a tomar un cálido baño de mar.

-Señor desea algo más? – pregunto el mozo


Dejo la propina, no quedaban comensales en el restaurante

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Como gaviota



Despliegas las alas
Ensayando  elevarte
Te   dejas  llevar por el viento
Entre sueños y fantasías
Acaricias las olas
Acompañas los rayos de sol
Te ocultas al brillo de la luna
Vas en búsqueda de caminos
Entre mares y océanos
Hacia el horizonte donde anidar

En un  vuelo efímero

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